La autovía A 11 o autovía del Duero, cuyo trazado debería
discurrir entre Portugal y Soria, es uno de los exponentes del fracaso de las
políticas económicas llevadas a cabo por PP y PSOE desde 1996. Ambos partidos
sacralizaron, y todavía siguen sacralizando, las grandes infraestructuras de
transporte. Ahora todos somos conscientes del despilfarro en aeropuertos
destinados a no tener pasajeros. Queda aún pendiente un ejercicio de reflexión
con las autopistas y autovías.
