El fuego ha dañado tanto a propiedades, como a cultivos forestales y a importantes espacios naturales. Lo peor es que también ha costado vidas humanas. Además, ha liberado enormes cantidades de carbono a la atmósfera y, por tanto, ha contribuido a intensificar el cambio climático, fenómeno que, a su vez, está provocando más y peores incendios.
Este artículo versa sobre las causas de los incendios, especialmente sobre las motivaciones de los incendiarios en el Norte de España, y sobre el enfoque preventivo que debe aplicarse a nuestra política forestal.


