Las actitudes de la gente hacia el cambio climático se relacionan con su clase social, los puntos de vista y comportamientos de sus “iguales”,su nivel de educación, tendencia política, edad, género y aspiraciones. Así lo dice el informe A framework for Pro-Environmental Behaviours´ (Un marco para los comportamientos proambientales) publicado en 2008 por el DEFRA (Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Medio Rural del Gobierno de Reino Unido), que divide a la población británica en siete categorías.
