lunes, 26 de enero de 2015

Día de la Educación Ambiental: nuestro estilo de vida y la crisis desplazan la atención del medio ambiente

    
  • No dejan de llegar señales del empeoramiento de la salud de nuestro planeta 
  • En España, las encuestas descubren la correlación crisis – menor valoración de los problemas ambientales
  • En opinión de Reforesta, una de las ONG más expertas en educación ambiental, nuestro estilo de vida y la crisis complican el cambio de hábitos a favor del medio ambiente
Madrid, 26 de enero de 2015. - Las señales del constante deterioro de nuestro planeta siguen llegando. Por ejemplo, 2014 ha sido el año más cálido desde que hay registros, y nueve de los diez años más tórridos han ocurrido desde 2000. Un estudio reciente de investigadores de la Universidad de Melbourne ha constatado que estamos recorriendo el peor de los escenarios previstos en el informe Los límites del crecimiento, editado por el Club de Roma en 1972 para advertir de los riesgos derivados de la agresión al medio ambiente. Hace pocos días, diecisiete premios Nobel adelantaron dos minutos el Reloj de Apocalipsis, una figura simbólica que desde 1947 alerta de la vulnerabilidad del mundo frente a un gran desastre, señalando así que nos queda menos tiempo para la acción.

jueves, 18 de diciembre de 2014

El cambio climático afecta a la vegetación de la sierra de Guadarrama

  • Este otoño han florecido fresnos y encinas
  • Los últimos últimos datos de AEMET constatan la disminución de las precipitaciones
Las proyecciones sobre los efectos del cambio climático en la Comunidad de Madrid dibujan escenarios preocupantes, que llegan a contemplar subidas de las temperaturas máximas de hasta 7 ºC para finales de este siglo. Pero no es necesario esperar tanto para advertir cómo los efectos del calentamiento global se hacen notar ya.

lunes, 16 de junio de 2014

España debe plantar cara a la desertificación

La Asamblea de Naciones Unidas proclamó en 1994 el 17 de junio como día internacional de la lucha contra un serio problema ambiental muy relacionado con el cambio climático: la desertificación.

Este fenómeno provoca la degradación de la tierra en las regiones áridas, semiáridas y subhúmedas secas del planeta. Tiene efectos negativos sobre el clima local y, a su vez, el actual cambio climático global no hace sino agravarlo, provocando un círculo vicioso. Como perjudica a la fertilidad de la tierra y a la capacidad de almacenar agua, disminuye la seguridad alimentaria. La desertificación está detrás de algunos de los procesos migratorios que se dan hoy día en nuestro planeta, y ya acabó en el pasado con civilizaciones enteras, como las mesopotámicas o los mayas de El Petén.

miércoles, 11 de junio de 2014

Plantar un árbol cuesta mucho más que 1 €

Hay una afirmación que nos preocupa en el genial artículo de Antonio Ruiz de Elvira en El Mundo (¿Por qué necesitamos los árboles?). Para aclararla nos hemos dirigido al periódico. A continuación reproducimos nuestra carta a El Mundo.

Buenas tardes,
Les escribo en nombre de Asociación Reforesta, en relación con el artículo firmado por Antonio Ruíz de Elvira, titulado "¿Por qué necesitamos los árboles?".
Antes de proseguir, les felicito a Vds. como periódico y a Antonio Ruíz por su labor divulgativa. El artículo es espléndido, pero cuando dice que plantar un árbol cuesta 1 €, realiza una afirmación que no se corresponde con la realidad.
Todos los que trabajamos en reforestación sabemos que el precio de sacar un árbol adelante puede ser hasta más de 20 veces superior, ya que la dificultad máxima no es plantar, sino lograr que el árbol no se muera, es decir, mantenerlo.

jueves, 22 de mayo de 2014

Reforesta contribuye a mejorar el conocimiento del peral silvestre, una especie amenazada en la Comunidad de Madrid

La investigación, realizada por el botánico de Reforesta Rubén Bernal, describe ocho rodales de la especie presentes en las montañas del Alto Manzanares, entre las localidades de Cerceda, Manzanares el Real, Soto del Real, Miraflores de la Sierra y Colmenar Viejo. Gracias al esfuerzo de prospección del territorio que se ha realizado, se ha podido detallar la distribución de la especie en áreas que, a priori, no son óptimas para su desarrollo.

El peral silvestre o piruétano habita principalmente en las zonas cálidas y húmedas del suroeste peninsular. Las comarcas de la Comunidad de Madrid suficientemente húmedas para este arbolillo son, sin embargo, demasiado frías y, por el contrario, las áreas cálidas son demasiado secas. Por eso el peral silvestre se refugia en zonas cercanas a la sierra, en donde encuentra una adecuada combinación de humedad y calor, si bien ya en el límite de las condiciones que le permiten sobrevivir.

lunes, 5 de mayo de 2014

¿Quiénes nos protegen, alimentan, dan agua, curan y mucho más?

Por Miguel Á. Ortega, presidente de Reforesta

Los hemos tenido cubriendo gran parte de la superficie terrestre, incluso en zonas hoy desérticas. En la actualidad recuperan terreno en los países más desarrollados, pero lo siguen perdiendo en los menos avanzados.

En España y en otros países fueron combatidos. Estorbaban a la agricultura y a la ganadería. Se los esquilmó para obtener un preciado material, útil para construir, esculpir, calentar y cocinar. Algunos desaparecieron y sus restos cruzaron mares y océanos transportando mujeres y hombres a nuevas tierras prometidas o a infiernos bélicos. Por desgracia, algo de esto sigue sucediendo en diversas partes del planeta. Continúan estorbando a gobiernos, compañías mineras, petroleras y agroganaderas. Son eliminados para cultivar soja, palma, conseguir pastos para el ganado, abrir minas, instalar plataformas petrolíferas o construir grandes presas.

jueves, 6 de febrero de 2014

Árboles viejos, un tesoro ignorado

El pasado mes de noviembre, Jose María Corrales Vázquez advertía en un artículo en El Periódico de Extremadura de que esta región estaba sufriendo silenciosamente la pérdida de un patrimonio de incalculable valor: sus árboles más viejos. Es lo que ha ocurrido con los árboles que formaban la Olmeda de los Baselisos de Maguila, y con el alcornoque conocido como 'el Abuelo de la Herguijuela', este último en pleno Parque Nacional de Monfragüe. También está muy deteriorada la salud de la encina llamada “La Nieta”, de Torre de Santa María. El autor del artículo decía que, si valoráramos adecuadamente a estos árboles, los cuidaríamos al igual que cuidamos a nuestros mayores cuando están enfermos o, simplemente, desgastados por la vejez.

viernes, 24 de enero de 2014

Siete ideas para estimular el debate en torno a la Educación Ambiental

Por poner una fecha de inicio, podemos hablar de la Revolución Industrial, a finales del siglo XVIII, como el momento histórico en el que arranca un proceso que nos ha llevado a una situación inédita: por primera vez la acción humana ha traspasado su habitual efecto dañino sobre el contenido (el propio ser humano y el resto de los seres vivos) y está dañando seriamente al continente: el planeta Tierra. Quienes tengan nociones de Ecología sabrán que, en este caso, continente y contenido forman una misma cosa.

miércoles, 22 de enero de 2014

El bosque más viejo de España

El creciente consumo de naturaleza que se detecta desde hace unas décadas en la Península Ibérica ha globalizado preguntas acerca de nuestro medio natural que antes eran ámbito exclusivo de los expertos. El turismo verde busca siempre los lugares más agrestes, los árboles milenarios o los bosques mejor conservados donde habiten animales escasos y exclusivos, y nos bombardea con frases grandilocuentes acerca del interés de cada lugar. Pues bien, excluyendo frases turísticas y pseudocientíficas y partiendo de un interés racional que no busque masificar y degradar nuestras últimas forestas, ¿cual es el bosque más viejo de España?.

jueves, 2 de enero de 2014

Recordando la importancia de los bosques en la lucha contra el cambio climático

Comenzamos 2014 recordándote la importancia de los bosques en la lucha contra el cambio climático. Los siguientes datos son muy elocuentes al respecto (fuente: www.cifor.org).

Sumideros de carbono. Los bosques juegan un papel crítico en la regulación del clima terrestre a través del ciclo de carbono. Retiran carbono de la atmósfera a medida que crecen y lo almacenan en sus hojas, tejidos leñosos y en la materia orgánica del suelo. Los bosques del mundo absorben 2,4 miles de millones de toneladas de CO2 cada año, cifra equivalente a un tercio de las emisiones de este gas derivadas de la quema de combustibles fósiles. Los bosques son el principal almacén de carbono en las tierras emergidas, ya que contienen el 77 por ciento de todo el carbono almacenado en la vegetación y el 39 por ciento del carbono almacenado en suelos.

Emisiones de gases de efecto invernadero. La deforestación y la degradación de los bosques suponen entre el 10 y el 15 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero inducidas por la actividad humana, y la quema de turberas añade otro 3 por ciento. Estas emisiones superan a las del sector del transporte. El dieciocho por ciento de las mismas es causada por solo diez países, entre los que destaca Indonesia.

Turberas y manglares. Las turberas cubren alrededor del 3 por ciento de la tierra emergida pero almacenan un tercio de todo el carbono contenido en los suelos. En cuanto a los manglares, su densidad de carbono cuadruplica la de los bosques tropicales de tierras altas. La pérdida de turberas y manglares contribuye desproporcionadamente a las emisiones de dióxido de carbono, a la pérdida de biodiversidad y a la vulnerabilidad de las comunidades costeras. Por ello, la conservación de estos ecosistemas es clave en la lucha contra el cambio climático.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Agua: cuando lo más valioso apenas cuesta

Vivimos en un planeta llamado Tierra que tiene un setenta por ciento de su superficie cubierta por agua. Sin embargo, el noventa y siete por ciento de toda esa agua no es potable, ya que es salada, y solo el uno por ciento del volumen total está realmente disponible para saciar nuestra sed y la de nuestro ganado, atender nuestras necesidades higiénicas, y hacer crecer los cultivos que nos alimentan a nosotros y, de nuevo, a nuestro ganado.

Sigo con los números (en este artículo vas a encontrar bastantes): el setenta por ciento del agua que usamos se emplea en la agricultura, y se prevé que, si no hay avances en la eficiencia con que la usamos, el incremento de la población aumente la demanda global de agua para irrigación en un cuarenta y cinco por ciento para 2030.

martes, 19 de noviembre de 2013

El desarrollo sostenible no es un problema técnico, es una cuestión existencial

Hay una clara tendencia a reducir el reto del desarrollo sostenible a una readaptación técnica y organizativa de la sociedad. Muchos incluso parecen pensar que con impulsar la economía verde se acabaría el problema del deterioro ambiental. Creo que no es así.

Considero que el problema de la relación ser humano – naturaleza es un problema de alienación. Es decir, tenemos una percepción alterada de nuestra identidad, porque nos sentimos en antagonismo con las leyes de la naturaleza y, por tanto, es un problema existencial.

Esta alienación lleva a la cultura del conflicto, que se manifiesta en una triple vertiente:

  • Cada persona consigo misma
  • Cada persona con otras personas 
  • Cada persona con otras formas de vida (animales y plantas) y con el planeta en su conjunto, a través de su participación en un modelo de producción y consumo insostenible.


viernes, 18 de octubre de 2013

Mercados ambientales: buena herramienta ... que no afronta el auténtico reto de la sostenibilidad

Hace poco asistí a una jornada sobre valoración de ecosistemas en la que uno de los ponentes, estadounidense, contó su experiencia. Se dedica ahora a los mercados de ecosistemas (www.ecosystemmarketplace.com), un mundo en el que es pionero y al que ha llegado, según reconoció, después de haberse decepcionado con otras fórmulas para la protección de la naturaleza que no dieron resultado. Expresó su confianza en que la creación de mercados ambientales sí funcionará.


Mediante estos mercados ambientales se intenta dar un valor económico a los servicios que proveen los ecosistemas. El ejemplo más notorio son los créditos de carbono que se emplean para compensar las emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global. También hay ya créditos de naturaleza procedentes de bancos de hábitats, que facilitan la aplicación de medidas compensatorias del impacto ambiental provocado por obras de ingeniería, construcciones, planes urbanísticos, etc.